martes, 10 de febrero de 2009

Los trastornos del sueño



Los trastornos del sueño se han convertido en una de las patologías más frecuentes, ya que se calcula que 30 de cada 100 personas no duerme bien.
Los trastornos del sueño incluyen categorías:

A. Disomnias: son los trastornos de la iniciación y mantenimiento dl sueño, trastornos de somnolencia excesiva y trastornos del sueño relacionados con el ritmo circadiano. Entre las disomnias más importantes está el insomnio, narcolepsia, hipersomnia, apnea obstructiva del sueño.

B. Parasomnias: incluye los trastornos al despertar, trastornos de la asociación sueño-vigilia y alteraciones asociadas al sueño MOR. Entre las parasomnias más importantes está el sonambulismo, las pesadillas, la enuresis nocturna, síndrome de muerte infantil súbita.

C. Trastornos del sueño asociados con trastornos médico/psiquiátricos.
Los problemas del sueño más comunes son la falta crónica de sueño, el síndrome de apnea obstructiva del sueño y el síndrome de piernas inquietas. Estos trastornos pueden tener consecuencias negativas en la calidad de vida, e influyen tanto en el rendimiento laboral, como provocando accidentes de tránsito por somnolencia y principalmente pueden provocar serios problemas de salud.
Insomnio



El insomnio es un trastorno caracterizado por la reducción de la capacidad de dormir como consecuencia de actores psicológicos, biológicos y/o ambientales.
El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente en la población. Los estudios epidemiológicos realizados en Europa y Estados Unidos informan que en torno a un 5% de la población adulta padece insomnio, siendo más frecuente en las mujeres que en los hombres y produciéndose un incremento significativo al aumentar la edad, hasta llegar a un 20% en la tercera edad.

El insomnio en la mujer



Según un grupo de expertos en el Reino Unido, las mujeres que duermen seis o menos horas al día son más propensas a presentar hipertensión arterial que las que descansan más tiempo. Sin embargo no se pudo identificar una relación clara entre la cantidad de horas de suelo y la presión arterial entre hombres.
Los hallazgos sugieren que existe una relación específica del sexo femenino entre la privación de sueño y la hipertensión, una de las posibles explicaciones, según los expertos, es que la privación de sueño contribuye a elevar la presión al mantener el sistema nervioso en estado de hiperactividad, lo que afecta a todo el organismo.
Un caso de Insomnio

Elisa, una mujer de 37 años, directora del centro de atención al cliente de una compañía, tenía problemas con el sueño desde que era estudiante, muchas noches tenía dificultades para quedarse dormida. Se encuentra “mentalmente hiperactiva” a la hora de ir a dormir y no es capaz de parar los pensamientos sobre las experiencias significativas del día, particularmente sus interacciones con clientes insatisfechos. Cualquier excitación nocturna como por ejemplo, ver una película interesante o asistir a una reunión con amigos la deja incapacitada para dormir en muchas horas posteriormente. Ocasionalmente, en mitad e la noche, se despierta sintiéndose muy desvelada y se encuentra de nuevo rumiando sobre las cosas ocurridas durante el día. El insomnio ha empeorado durante el año pasado, coincidiendo con más estrés en el trabajo. Se da cuenta de que no ha leído ni una novela desde hace un año y ésta era una actividad que antes disfrutaba.

Cuando tiene que viajar por cuestiones de trabajo ha notado que empeora su sueño. Se encuentra en un estado de sobreestimulación cuando el trabajo le exige ir “corriendo de una ciudad a otra”.
La señora Elisa se divorció hace tres años después de diez años de matrimonio.
Sus padres y una hermana habían tenido problemas con el alcohol. Ella es la única de la familia que tiene un trabajo estable.

Esta mujer tiene un problema de larga instauración para quedarse dormida por la noche y despertar frecuentemente durante la noche, siendo incapaz de volverse a dormir.
Esta paciente es un caso de insomnio crónico, que muestra un factor frecuentemente asociado a este tipo de insomnio que es el que la persona esté hiperactiva por la noche y rumie sobre las actividades del día.

Hay dos tipos de insomnio: El insomnio transitorio y el insomnio crónico.

El insomnio transitorio


Existen muchos factores que pueden provocar insomnio, entre los que se destacan las alteraciones ambientales, los cambios de horario y las crisis emocionales agudas.
Las modificaciones de las condiciones ambientales preferidas para dormir por un sujeto pueden dar lugar a episodios de insomnio, especialmente si el cambio es brusco. El tipo de colchón, la temperatura, el ruido, la luz, etc. Constituyen factores que pueden provocar alteraciones del sueño. Los turnos de trabajo nocturnos hacen que el sujeto descanse durante el día, cuando las condiciones ambientales no favorecen el sueño, reduciéndose la duración del mismo; así, personas que duermen ocho horas durante la noche, solo consiguen dormir cinco horas y media durante el día.
Los vuelos transcontinentales provocan cambios de horarios rápidos y pronunciados que pueden originar trastornos del sueño.
Los factores psicológicos intervienen en cerca del 80 por ciento de los pacientes que se quejan de insomnio transitorio. Una persona sometida a una situación estresante (problemas económicos, de trabajo, familiares) presenta como uno de los primeros síntomas del estrés la dificultad para conciliar el sueño, por lo que tendrá más tiempo para pensar en su problema, creando de esta forma un círculo vicioso, además en estos casos el sueño no puede ser reparador.

El insomnio crónico


La mayor parte de los insomnios crónicos están relacionados con problemas médicos, psiquiátricos o conductuales. No obstante, hay algunos pacientes que presentan insomnio persistente en ausencia de una patología.

El dolor es una de las causas médicas más frecuentes del insomnio crónico.
El insomnio crónico también puede estar relacionado con trastorno de la personalidad, el cual suele ir acompañado de ansiedad y fobias. Las depresiones, las psicosis maniaco-depresivas, la esquizofrenia son condiciones médicas que producen serios trastornos del sueño.

El consumo de grandes cantidades de alcohol provoca alteraciones en la organización del sueño (disminución de la fase del sueño MOR y frecuentes interrupciones del sueño); la supresión brusca del alcohol en un alcohólico crónico provoca un incremento de la latencia del sueño, una reducción de la fase 3 y4 del sueño NMOR y un incremento del sueño MOR.

El consumo de estimulantes como Red Bull y otros va acompañado de n incremento de la latencia del sueño y una disminución del tiempo total de sueño.

El Sueño



El fenómeno del sueño ha sido objeto de interés durante siglos, no es de sorprender pues pasamos la tercera parte de nuestra vida durmiendo. En prácticamente todo el reino animal el dormir constituye un comportamiento habitual, esto hace pensar que el sueño es muy importante para nuestro bienestar físico y psíquico. Muchas investigaciones se han llevado a cabo tratando de comprender los procesos implicados en el sueño, así como en sus trastornos, para de esta forma mejorar la calidad de vida del ser humano. Las alteraciones del sueño son tan antiguas como el ser humano y constituyen uno de los trastornos más frecuentes en la actualidad, a pesar de esto solo hasta hace pocos años se ha empezado a estudiar de forma sistemática que sucede mientras dormimos y por qué ciertas personas tienen dificultades para conciliar o mantener el sueño.
El vocablo sueño (del latín somnum), designa tanto el acto de dormir como el deseo de hacerlo (tener sueño). Para el acto de soñar existe la palabra específica ensueño. Se llama también sueño a cualquier anhelo o ilusión que moviliza a una persona.
El sueño, en cuanto al acto de dormir, es un estado de reposo uniforme de un organismo. En contraposición con el estado de vigilia (cuando el ser está despierto) el sueño se caracteriza por los bajos niveles de actividad fisiológica (presión sanguínea, respiración, latidos del corazón) y por una respuesta menor ante estímulos extremos.
Durante los últimos años del siglo XX se avanzó mucho en el estudio científico de los sueño, ya que la tecnología facilitó en gran medida el acercamiento a lo que podría denominarse “energía del sueño”. Sistemas avanzados de escáner han detectado que en numerosas ocasiones los sueños son bucles de actividad cerebral que se repite noche tras noche. Sabemos que cada sujeto tiene una forma única e irrepetible de soñar, pues la actividad cerebral representada por ondas electromagnéticas en las pantallas de esos escáners presenta gráficas muy similares en cada paciente y distintas entre dos de ellos.


Un descubrimiento fundamental



El psicólogo norteamericano William Charles Dement, estudiando a ciertos durmientes, reparó en que durante una etapa de su sueño tenían lugar movimientos rápidos del ojo (MOR) acompañados por un aumento de la respiración, la pulsación y la presión sanguínea, que alcanzaban los niveles propios de la vigilia. Este fenómeno ocupa una cuarta parte del tiempo que una persona pasa dormida. El descubrimiento de Dement reveló que aquellas personas a las que se despertaban durante el sueño MOR manifestaban claros indicios de trastorno psíquico y recordaban haber soñado. En función de estos hechos, comenzaron a surgir teorías que suponen el inicio de un estudio científico de los sueños y su función biológica y psicológica.
Etapas del sueño.
Los estados y fases del sueño humano se definen según los patrones y características que se observan mediante el electroencefalograma, el electrooculograma (una medición de los movimientos oculares) y el electromiograma. El registro de estos parámetros electrofisiológicos para definir los estados del sueño y de su vigilia se denomina polisomnografía estos perfiles muestran dos etapas de sueño.

Etapa I de sueño sin movimientos oculares rápidos (NMOR). Se divide en 4 estados:
  • Fase 1: es la transición desde la vigilia al sueño, es un estado de somnolencia que dura unos minutos, representa el 5% del tiempo total del sueño.
  • Fase 2: Es la fase del sueño ligero, disminuyen tanto el ritmo cardíaco como el respiratorio. Es más difícil despertarse que en la fase I. Representa el 50% de tiempo de sueño.
  • Fase 3: Fase de transición al sueño profundo. Pasamos unos 2-3 minutos aproximadamente en esta fase.
  • Fase 4: Fase de sueño lento, el ritmo respiratorio es lento. Cuesta mucho despertarnos en esta fase que dura unos 20 minutos aproximadamente.
Etapa II de sueño con movimientos oculares rápidos (MOR) conocida también como “sueño paradójico”. Representa un 25% del sueño. En esta fase se muestra una actividad cerebral semejante a la de la vigilia.

Ensueño



El ensueño es la palabra específica que describe el proceso de soñar. Soñar es un proceso mental involuntario en el que se produce una reelaboración de informaciones almacenadas en la memoria, generalmente relacionadas con experiencias vividas por el soñante el día anterior. El soñar nos sumerge en una realidad virtual formada por imágenes, sonidos, pensamientos y/o sensaciones. Los recuerdos que se mantienen al despertar pueden ser simples (una imagen, un sonido, una idea, etc) o muy elaborados. Los ensueños más elaborados contienen escenas, personajes, escenarios y objetos. Se ha comprobado que puede haber ensueños en cualquiera de las fases del dormir humano. Sin embargo, se recuerdan más sueños y los sueños son más elaborados cuando se dan en la fase del sueño MOR.

Hasta el momento el acto de soñar sólo se ha confirmado en el hombre. Los animales también pasan por la fase del sueño MOR. Parece que los mamíferos son los animales con mayor posibilidad de soñar debido a que su ciclo de sueño es similar al humano. Quien se lleva las estadísticas en términos de sueño es el gato, quien pasa un 70% de su vida durmiendo y a medida que envejece, su etapa de vigilia disminuye ostensiblemente.
Los caballos, los patos y las ovejas pueden dormir de pie o echados. Sin embargo, no pueden experimentar sueño MOR. El animal que más tiempo pasa en la fase MOR durante el sueño es el armadillo. Las ballenas y los delfines son diferentes a los humanos: siempre tienen que estar conscientes, ya que necesitan salir a la superficie a respirar, solo una parte de su cerebro duerme cada vez.

La cantidad necesaria de sueño en el ser humano depende, de factores biológicos, conductuales y ambientales; la forma en que actúan estos factores varía considerablemente de persona a persona. Así hay personas con patrón de sueño largo que necesitan dormir más de ocho horas y otras que con menos horas de sueño se sienten perfectamente (patrón de sueño corto). Independientemente de la cantidad de sueño, las personas pueden clasificarse también en función de la calidad del sueño.

En cuanto a la calidad del sueño se habla de personas con patrón de sueño eficiente y personas con patrón de sueño no eficiente. La diferencia entre ambos grupos no está en la cantidad de tiempo dormido, sino en las perturbaciones en el sueño de ondas lentas es decir en la cuarta fase del sueño NMOR que caracteriza a las personas con patrón de sueño no eficiente. Esto parece indicarnos que la calidad de la fase 4 del sueño NMOR es fundamental para que el sueño sea reparador.

sábado, 12 de julio de 2008

Niños Hiperactivos_ Parte II




Niños Hiperactivos

II Parte

Dr. Javier Martínez Dearreaza

Neurólogo – Psiquiatra

Los niños con un Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), se comportan persistentemente con desatención y/o hiperactividad-impulsividad, que es más frecuente y grave que el observado habitualmente en niños de su misma edad. Estos problemas tienen que ser crónicos, es decir, que deben de haber aparecido antes de los 7 años de edad. También deben ser generalizados y producirse por lo menos en dos situaciones (por ejemplo; en la casa y en la escuela).

Los niños con TDAH suelen tener algunas dificultades en todas las áreas pero con diferente intensidad. Algunos niños y adolecentes presentarán desatención, otros desatención e hiperactividad o impulsividad y algunos presentaran las tres dificultades; desatención, hiperactividad e impulsividad, sin embargo no es necesario que manifiesten las tres. Un niño puede estar relajado, incluso hipoactivo, y tener un TDAH si muestra desatención o distraibilidad. Muchos clínicos piensan que el niño o adolescente debe ser hiperactivo para poder aplicar el diagnóstico de TDAH, son muchos los sujetos que no son diagnosticados adecuadamente.

Cuando un padre tenga un niño distraído, inquieto e impulsivo, no debe pensar inmediatamente que su hijo tiene un TDAH, lo recomendable es que lo haga ver por un clínico experimentado para determinar si no sufre de otro trastorno, una de las causas más frecuentes de la hiperactividad, distraibilidad y/o impulsividad entre niños, adolescentes y adultos es la ansiedad.

Cuando una persona siente ansiedad, no puede quedarse quieta ni prestar atención, y puede volverse irritable y hablar con brusquedad a los demás. La segunda causa más frecuente de estos comportamientos en cualquier grupo de edad es la depresión.

Como ocurre con los adultos, los niños que están deprimidos pueden estar inquietos y ser incapaces de concentrarse. La tercera causa más frecuente de estas manifestaciones son los trastornos del aprendizaje. En este caso, el niño o el adolescente no termina las tareas de clase, le cuesta hacer los deberes, o parece que no escucha.

Trastornos asociados:

La comorbilidad está presente en cerca de dos terceras partes de los niños con TDAH, incluyen un 30-50% de trastorno de conducta (TC), 15 a 20% de trastornos afectivos, y 20 a 25% de Trastorno de ansiedad. El síndrome de Tourette y el trastorno de tics crónico frecuentemente se presentan en estos niños. Esto quiere decir que un niño o adolescente que sufra un trastorno de TDAH puede tener asociado las patologías que he mencionado anteriormente. En los adolescentes, también puede aparecer abuso de sustancias. Recientes estimaciones de trastornos de aprendizaje en TDAH los sitúan en un 10 a 25%. Los retrasos del habla y del lenguaje son también comunes.

En Ontario Child Health Study encontró que, en niños entre 4 y 11 años, un 53% de los niños y un 42% de las niñas que tenían TDAH tenían al menos otro diagnóstico. Para las edades de 12 a 16 años, la proporción de sujetos con TDAH y al menos otro diagnóstico fue de 48% para niños y del 76% para niñas.

Durante mi experiencia clínica, he podido observar que los niños que sufren un TDAH tienen varios problemas o patologías asociadas, por lo que en realidad el TDAH es un síndrome, es decir un conjunto de patologías asociadas.

La conducta delictiva o la personalidad antisocial se ve en un 25-40% de los adolescentes y adultos remitidos de niños con TDAH, especialmente en niños con trastornos de conducta tempranos.

Trastornos asociados más frecuentes:

- Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD): consiste en un patrón de conductas negativistas, hostiles y desafiantes. Dichas conductas incluyen discusiones con los adultos, rabietas, enfados, se niegan a cumplir las normas establecidas o las órdenes de los adultos, mentiras, culpan a otros de su mala conducta. Aunque para su existencia no es imprescindible que haya un TDAH previo, si existe un TDAH este multiplica por 10 el riesgo de padecerlo. Entre un 50-70% de niños con TDAH presentan también un Trastorno Oposicionista Desafiante, y es con frecuencia precursor de un Trastorno de Conducta.

El Trastorno oposicionista desafiante es uno de los problemas que causa mayores dificultades tanto en la escuela como en casa, los padres por lo general ante el desafío del hijo pierden el control y terminan castigando al niño, muchas veces este comportamiento afecta la estabilidad de la familia y en ocasiones los padres terminan enfrentándose.

- Trastorno de Conducta (TC): consiste en un patrón de comportamientos en el que se violan sistemáticamente las normas sociales o legales y los derechos básicos de los demás, se da de forma persistente. Pueden presentarse conductas agresivas hacia personas y animales (intimidación, amenazas, peleas, uso de armas potencialmente dañinas, crueldad física), destrucción de propiedad, robos y mentiras para eludir responsabilidades y violaciones graves de las normas establecidas.

Se presenta en un 20-50% de niños y adolescentes con TDAH, y algunos evolucionarán hacia un Trastorno Antisocial de la personalidad en la vida adulta.

- Trastorno por abuso de drogas: El riesgo en el TDAH de presentar abusos de sustancias en la adolescencia o en la vida adulta es del 12 al 24%, y la presencia TOD y/o TC es un predictor para presentar posteriormente dichos trastornos. Estos trastornos se presentan con frecuencia más temprano, y duran más, que en las personas que no padecen TDAH.

Algunos clínicos han señalado que el uso de Metilfenidato (Ritalina) podía inducir a los adolescentes al uso de drogas; pero los últimos estudios de seguimiento parecen apuntar a que el tratamiento con psicoestimulantes mantenido por más de un año actúa como factor protector frente al desarrollo de abuso de drogas en la adolescencia o en la vida adulta.

- Trastorno de Ansiedad: La presencia de TDAH aumenta por 3 el riesgo de padecer un trastorno de ansiedad.

- Trastornos Afectivos: La mayor parte de los estudios sitúan el rango de presencia de un trastorno afectivo en el TDAH (ya sea una depresión mayor o una distimia) en el 20-30%, con un riesgo de padecerlos para estos niños 5 veces superior al de la población normal. La presencia de un Trastorno Bipolar, parece estar marcado por antecedentes familiares. En cualquier caso, el diagnóstico de TDAH, no aumenta el riesgo de padecer un trastorno bipolar.

- Trastorno del sueño: los niños con TDAH tienen problemas para conciliar el sueño, para mantenerlo (se despiertan durante la noche) y en su duración (se despiertan antes). Pueden presentar también somniloquio (hablan dormidos), terrores nocturnos, pesadillas, movimientos involuntarios, sonambulismo.

- Trastorno de tics y Síndrome de Gilles de la Tourette: los afectados notan cómo se contraen grupos de músculos, provocando lo que se denominan tics motores. Otros quizás experimentan la necesidad de pronunciar determinados sonidos o palabras: es lo que se denomina tics vocales. El Síndrome de Gilles se caracteriza por contracturas espasmódicas de los músculos, coprolalia y múltiples tics que afectan cara, cabeza y miembros.

- Trastornos de coordinación motora: problemas de equilibrio, torpeza en motora fina (dificultad para coger el lápiz, usar el teclado del ordenador) choques, caídas frecuentes.

- Problemas de rendimiento académico: más del 20% presentan problemas específicos del aprendizaje en lectura, escritura, matemáticas.

- Problemas Intelectuales: el grupo de niños con TDAH puntúa entre 7 y 10 puntos menos que sus iguales en las pruebas de inteligencia, sobre todo en el área verbal.

- Lesiones y accidentes: El niño hiperactivo tiene 4 veces más posibilidades de sufrir accidentes y lesiones graves (fracturas óseas, traumatismos cráneo - encefálicos, rotura de dietes, etc.) que el niño sin este trastorno, debido a su impulsividad y a la presencia de trastornos de la coordinación motora.

Niños Hiperactivos_ Parte I

Niños Hiperactivos

I Parte

Dr. Javier Martínez Dearreaza

Neurólogo – Psiquiatra

Rolando, un niño de nueve años, me fue referido por su escuela, debido a las dificultades que crea en su clase. Este año ha sido expulsado tres veces de la escuela. Su profesora se queja de que es tan inquieto, que no deja concentrarse al resto de la clase. Raramente está en su sitio y se mueve por toda la clase hablando con otros niños mientras están trabajando. Parce como si nunca supiera lo que va a hacer después y de repente se pone a hacer algo escandaloso.

Su última expulsión es porque se dedicó a pegarle a todas las niñas de su aula, en especial a una que es algo tímida.

Su madre dice que la conducta de Rolando ha sido siempre difícil. A los tres años era tremendamente inquieto y demandante. Nunca ha dormido bien, por las noches da muchas vueltas en la cama, pide agua, a veces tiene sueños muy feos pues en la madrugada pega gritos y se despierta llorando y con mucho miedo, por la mañana es el primero en estar despierto y desde que se alza presenta, una gran energía, si los padres no están atentos es capaz de revolver toda la sala o la cocina dejando todo “patas arriba”.

Rolando también es bastante desobediente y frecuentemente se muestra provocativo y desafiante en la escuela y también en casa, tiene algunas manifestaciones obsesivas con el lavar bien un vaso con agua y jabón antes de tomar agua, conducta que se repite regularmente por las tardes y la noche.

El niño también tiene muchas dificultades en su lenguaje, pronuncia con dificultad algunas consonantes principalmente la “R” y la “B”, también tiene dificultad para escribir, pues confunde algunas letras por otras, por ejemplo cambia la b por la p, la d la escribe como b, a la eme solo le hace una montañita y así sucesivamente, tiene problemas con otras letras, con las matemáticas también tiene dificultades principalmente en la secuencia de números, a pesar de sus problemas con las letras Rolando logra hacerse entender bastante bien, el problema es que no sabe cuando debe parar de hablar.

El psicólogo ha descrito el nivel de atención de Rolando como “muy pobre”, si tú le lees un cuento, quizá te ponga atención al inicio, luego está pendiente de todo lo que pasa a su alrededor, por lo que pierde el hilo del relato y cuando se le interroga sobre el desarrollo del cuento no sabe que responder o te responde cosas que no tienen nada que ver con el relato. Con la televisión es muy selectivo, presta atención solo a los programas que realmente le interesan, el resto del tiempo puede estar sentado frente al televisor pero su mente vaga por el espacio o está en la silla muy inquieto. No le gustan los juguetes o juegos que requieren cualquier tipo de concentración o paciencia. Prefiere estar al aire libre correteando y gritando. Si juega con juguetes, sus juegos son desordenados y a veces destructivos y su madre no consigue que sea ordenado.

La conducta de Rolando demuestra gráficamente la falta de atención, impulsividad e hiperactividad, características del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad. Tiene dificultades para permanecer sentado, es inquieto, no puede concentrarse en las instrucciones, no puede mantener la atención focalizada y, con frecuencia, no parece estar escuchando lo que se le dice, cambia constantemente de actividad, tiene dificultades para jugar en silencio y, a menudo, actúa peligrosamente sin considerar las consecuencias.

Debido a todos los síntomas que padece Rolando he calificado su trastorno como grave.

Rolando padece de un “Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad, TDAH”.

¿Qué es el TDAH?

Es un trastorno de causa desconocida, probablemente causado por la interacción de factores genéticos y ambientales, en el que existe una alteración a nivel central (en el cerebro) manifestándose mediante un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención, asociándose con frecuencia otras alteraciones.

El factor genético cobra cada vez más importancia, puesto que el TDAH es 5-7 veces más frecuente en hermanos y 11-18 veces más frecuente entre hermanos gemelos. Se han descrito varios genes candidatos.

El TDAH es la causa más frecuente de fracaso escolar y de problemas sociales.

¿Qué no es el TDAH?

- Niños inquietos, pero con atención normal, situación que es frecuente en los menores de 5 años de edad.

- Retraso mental.

- Trastornos específicos del aprendizaje.

- Fragilidad del cromosoma X.

- Fetopatía alcohólica por ingestión de alcohol durante el embarazo.

- Fenilcetonuria

- Intoxicación por plomo

- Efectos adversos de fármacos como broncodilatadores, neurolépticos, antiepilépticos, etc.

- Trastorno psicológicos o psiquiátricos.

El TDAH, no es una enfermedad reciente, una de las primeras referencias se encuentra en una canción infantil escrita en 1863 por Heinrich Hoffmann. Trata de un niño inquieto, nervioso e hiperactivo, que suponía un problema de comportamiento para su familia. En 1968 paso a formar parte del sistema oficial de enfermedades. A mediados de la década de 1980 se hizo un gran esfuerzo en los Estados Unidos para instruir a los padres y a los profesores acerca del TDAH.

A los padres les preocupaba que demasiados niños con un TDAH no fueran identificados adecuadamente y que demasiados médicos desconociesen este posible diagnóstico.

En nuestro país estamos en una situación muy parecida a las que se vivió en Estados Unidos por esa época y creo que peor, hay un conocimiento muy superficial de la enfermedad, no hay escuelas con un personal entrenado para poder tratar adecuadamente estos niños, el Ministerio de Educación no tiene ni un solo Plan Educativo para ayudar a estos niños, ya no se diga profesores especializados en los diferentes centros educativos.

En la actualidad pareciera que existe una plaga de niños que padecen TDAH, pero no hay datos estadísticos que puedan confirmar esta apreciación, podría ser que hay más conocimiento de que existe este trastorno, conocimiento que se ha adquirido por programas en la televisión, radio y artículos periodísticos.

Los estudios llevados a cabo en Estados Unidos y en otros países, sobre todo en Nueva Zelanda y Alemania, indican que el 3-6% de la población en edad escolar padece un TDAH. Esta estadística es una de las más aceptadas por el momento.

Los estudios demuestran que el TDAH es más frecuente en los niños varones. Podría ser porque los niños, a diferencia de las niñas, expresan su frustración siendo agresivos o antisociales. Estos comportamientos son más perturbadores y, por lo tanto, son enviados al médico.

Los datos previos sugieren que las niñas son infraidentificada a pesar de presentar problemas de atención parecidos a los de los niños con TDAH. Las niñas con TDAH son menos impertinentes y manifiestan menos síntomas agresivos; por lo tanto, es menos probable que lleguen a llamar la tención de profesores o de otros profesionales. El grupo de escolares que con más frecuencia no es identificado, ni derivado, ni recibe un diagnóstico de TDAH probablemente es el de las niñas que solo se distraen.